Todo negocio, independientemente de su nivel de ingresos o su presencia en el sector, necesita apoyo profesional en el área fiscal. Una asesoría fiscal es prácticamente lo primero que busca un emprendedor que empieza a plantearse montar un negocio. Y la elección de la misma no es ni fácil ni baladí.

El aspecto fiscal es la dimensión que más problemas puede ocasionar a empresas que no están al día de las obligaciones con Hacienda.Si te equivocas haciendo una venta pierdes dinero. Pero si te equivocas presentando los impuestos te puede costar muy muy caro. Esto también es extensible al asesoramiento laboral, pero de ese tema hablaremos en otro artículo.

Hay muchas personas que no conocen bien la diferencia entre gestoría y asesoría. De hecho, muchas llaman gestoría a la asesoría y viceversa. Pero hay algunas diferencias que son clave. Y según lo que necesites te interesa uno u otro, ya que ni el servicio prestado es el mimos, ni lo es el coste.

Diferencias entre gestoría y asesoría

A continuación, te damos a conocer los principales rasgos que tiene cada una. Debes saber, antes de comenzar, que ambas se centran en lo mismo: asegurar que los responsables de una empresa cumplen con las obligaciones fiscales.

Qué servicios presta

Las propias palabras que nombran el servicio describen qué hace cada uno. Una gestoría, gestiona, es decir, ejecuta la gestión administrativa de la empresa. Intercede entre la empresa y la administración pública presentando papeles: altas y bajas, modelos 036 y 037, modelo 101 y 111, tributaciones trimestrales, IRPF…

Por otro lado, una asesoría, de nuevo como su nombre indica, asesora. No sólo intercede igualmente entre la empresa y la administración, no sólo presenta el papeleo de la misma manera que hace la gestoría, sino que, además, te responde a dudas sobre tu negocio, te orienta sobre canales de venta, acciones de marketing, cuál es la mejor forma de orientar el lanzamiento de un producto, o el régimen legal en el que contratar a tus trabajadores. Te puede hacer un resumen de las últimas actualizaciones legislativas que afecten a tu sector, asesorándote legalmente en lo que te afecte como empresario…

En definitiva, en lo tocante a los servicios, la asesoría tiene una implicación mucho mayor en tu negocio que una gestoría.

Formación del personal

Aunque hoy en día la formación es fundamental para cualquier profesional, también es cierto que a algunos profesionales se les exige más formación que a otros. En primer lugar porque en lo tocante a su trabajo las actualizaciones son más o menos rápidas. Pero también está la parte en la que tienen que demostrar ese conocimiento.

Con esto queremos decir que como gestoría no estamos tan expuestos a tener que formarnos, ya que lo único que necesitamos saber son las novedades procedimentales de la burocracia fiscal, laboral o mercantil. Y ni siquiera es una información que haya que transmitir al cliente.

Como asesoría, sin embargo, conviene no sólo estar al tanto de las novedades procedimentales, sino también legislativas, y la información se transmite sí o sí al cliente.

En Afha Málaga somos muy sensibles con este tema, y estamos continuamente formándonos para que nuestros clientes sean los primeros en conocer cómo les afecta los cambios fiscales.

Ayudas y subvenciones

Resulta sorprendente el número de ayudas públicas y subvenciones que una empresa puede dejar de recibir por desconocerlas. Tanto los gestores como los asesores trabajan para que esto no suceda. Sin embargo, hay una diferencia clave en la forma en que ambos profesionales encaran este tema

Los primeros, los gestores, al igual que hacen con el resto de servicios con sus clientes, se encargan de la tramitación estrictamente hablando, mientras que los segundos, en cuanto que son asesoría y asesoran, informan a su cliente sobre las mismas: cuándo las pueden recibir, qué necesitan presentar, qué condiciones tienen…

Especialización en autónomos

Aquí de nuevo tenemos una diferenciación clara. La gestoría distingue entre empresas y autónomos en cuanto a que el papeleo no es el mismo. Pero es una diferencia clara y sencilla. De nuevo, se trata de una diferencia procedimental.

Por el contrario, la diferencia de un empresario y un autónomo en lo tocante a su fiscalidad y al desarrollo de su negocio es distinto, por lo que el asesoramiento que una asesoría fiscal debe hacer sobre su cliente difiere en caso de ser empresa o autónomo.

6. Personalización

A estas alturas, seguramente tendrás claro que una gestoría va mucho más allá que una asesoría. Además de eso, las primeras trabajan de una forma más personalizada, accediendo a documentos internos de contabilidad y administración, pues necesitan todo esto para hacer los trámites. Las asesorías ofrecen información menos personalizada, aunque siempre verídica y profesional.

Como has podido ver a lo largo de este artículo, una asesoría y una gestoría cumplen una función muy parecida, aunque de formas totalmente distintas. En nuestra gestoría en Málaga aconsejamos a nuestros clientes en todo lo que necesiten, les mantenemos informados sobre sus obligaciones tributarias y hacemos todos los trámites oportunos.

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